El turismo termal en España durante la Restauración, 1875-1914.
Carlos Larrinaga Rodríguez
Abstract

Frente a una práctica muy minoritaria en las primeras décadas del s.XIX, los baños de aguas termales aumentaron durante la Restauración. Si en un principio había sido una pequeña aristocracia la que había gozado de tales prácticas, ahora la capa de población que va a acudir a los balnearios aumentó. Sin duda, desde mediados del s.XIX se detecta en España un crecimiento económico destacado, una mejora en el nivel de vida, un aumento de las ciudades, un incremento de la población, etc. Unos síntomas materiales que, en definitiva, favorecieron la movilidad en sus términos más generales y los desplazamientos a estos centros termales. A ello debió contribuir, sin duda, las propias ideas de la época dentro de la medicina misma y de la moral.

Ahora bien, posiblemente es factible observar un cambio respecto de las décadas anteriores, ya que junto a las virtudes curativas de las aguas, en los balnearios se buscaban otras cosas. La práctica del ocio parece solaparse con la estrictamente medical. Probablemente los centros termales han dejado de ser meros centros de cura.

En España, donde las fuentes termales son abundantes, se vivió durante la Restauración un auténtico florecimiento de los balnerios. Quizás sea posible incluso pensar en el balneario como un negocio en sí mismo, como un subsector más en el que invertir.